DAÑOS ACCIDENTALES

 

 

ORIGEN

 

Existen daños en los bienes que son provocados por la acción ajena a la voluntad del asegurado, como puede ser los provocados por una rotura de la tubería del agua, un incendio, el robo, fenómenos meteorológicos...

 

En todos estos casos, un ''agente'' externo es el que provoca el daño, y para tal fin, existen las coberturas específicas (ver cada una de ellas).

 

Sin embargo, los daños sobre las cosas también pueden provenir de la acción directa del asegurado, aunque esta sea INVOLUNTARIA, ACCIDENTAL. Por ejemplo, la rotura de la pantalla de TV cuando se intenta cambiar de sitio y se cae al suelo, o un jarrón al darle con un abrigo, o simplemente desconocemos el origen del daño, pero como tal existe.

 

En el mundo del automóvil, la cobertura equivalente es la de daños propios. Es decir, causar daños sobre el bien asegurado, y que la culpa sea del propio usuario.

 

 

CONCEPTO

 

El objetivo de esta cobertura es la de asegurar los bienes que sean dañados y cuya imputación NO se pueda achacar a otra cobertura, o bien, corresponde a la acción INVOLUNTARIA de las personas.

 

Por así decirlo, al contratar  esta cobertura estamos asegurando un hogar con lo que se denomina en el mundo del automóvil ''a todo riesgo'', ya que sea cual sea la causa del daño, está cubierto.

 

 

LA LETRA PEQUEÑA

 

Pero una vez definido el concepto, lo interesante es mirar la LETRA PEQUEÑA, y tener en cuenta lo siguiente:

  • Franquicias

  • Bienes y situaciones NO asegurados.

 

 

1.- FRANQUICIAS

 

Al objeto de evitar posibles fraudes, las compañías de seguros suelen aplicar una franquicia en esta cobertura.

 

Dicha franquicia suele ser fija, o variable a elección del asegurado, según de la compañía de que se trate.

 

La franquicia en sí lo que implica es que los primeros X euros del valor de reparación o reposición del objeto dañado, corren a cargo del asegurado.

 

Ejemplo: si se le cae la televisión de la mesa, y la reparación cuesta 300 euros, y tiene contratada una franquicia de 100 euros, usted deberá pagar esos 100 euros, y la compañía el resto hasta alcanzar los 300 euros, es decir, en este caso, 200 euros.

 

Si la reparación fuera de 75 euros, la compañía NO pagaría nada, ya que hasta los primeros 100 euros, corresponden al asegurado.

 

Por ello, deberá mirar en su póliza si tiene o no franquicia, y en caso afirmativo, la cantidad contratada (si es fija), o bien, elegir la mas adecuada a sus posibilidades, si la compañía le permite elegir el valor.

 

2.- BIENES Y SITUACIONES ASEGURADOS

 

No todo tipo de bienes, y no todo tipo de situaciones están cubiertas por las compañías.

 

Al igual que ocurre con el mundo del automóvil, un seguro ''a todo riesgo'' NO cubre, por ejemplo, la avería del motor. Del mismo modo, en los seguros de viviendas, NO se cubre, por ejemplo:

  • Los efectos que producen las termitas, polillas o gusanos en las maderas

  • El deterioro o desgaste inherente del uso cotidiano con el paso de los años de, por ejemplo, un electrodoméstico, un mueble...

  • Las averías por el mal uso o defecto de fabricación de los bienes. Por ejemplo, a un ordenador que se le estropea el teclado por su uso intensivo, no es una rotura, sino una avería lógica por el paso del tiempo.

Es decir, lo que se asegura es el daño por ACCIDENTE INVOLUNTARIO.

 

Del mismo modo, NO todos los bienes pueden estar asegurados. Para ello, deberá mirar en su compañía en concreto, y observar si cubre, por ejemplo, la rotura de joyas, objetos de valor, lentes de contacto...